¿Cuánto debería cobrar un freelance?

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Una de las preguntas más habituales de la gente que trabaja por cuenta propia es ¿cuánto debería de cobrar por mis trabajos?

Incluso gente con experiencia tiene dudas. Y es normal. Porque la falta de unas “tablas de precios” es la tónica general. Con lo que nadie sabe exactamente lo que cobran los demás. Y al final uno siempre tiene que crearse su propia tarifa de precios sin tener muchas referencias. La verdad es que al principio resulta bastante difícil cuál es el precio correcto de un trabajo creativo y es evidente que no hay una fórmula mágica, ya que cada persona es un mundo y no todos tenemos el mismo talento. Pero hay algunas consideraciones que te pueden ayudar a saber cuál es el precio correcto por el trabajo de un freelance.

Para empezar, deberías fijarte un salario anual que creas acorde con tu experiencia y talento. Ahí sí que puedes encontrar ciertas referencias que te pueden servir como punto de partida. Y es que los salarios de los profesionales que trabajan por cuenta ajena son confidenciales, pero seguro que conoces gente de esta profesión y sabes lo que gana más o menos. El problema de los salarios también es que fluctuan según la ciudad en la vivas. No hay los mismos sueldos en Madrid o Barcelona que en Cáceres o Cartagena, por decir dos lugares cualquiera. Tampoco el coste de vida es el mismo, claro.

A lo que íbamos. Primero elige el salario bruto anual que crees adecuado para ti. Si eres freelance se entiende que eres una persona con una cierta experiencia, capaz de desarrollar tú solo el trabajo que te encargan. Así que se supone que tu sueldo debería ser equiparable cuanto menos al de un senior que trabaje en una agencia por cuenta ajena. Eso suele ser entre 28.000 y 35.000 euros anuales en Madrid o Barcelona. Lo cual en un sueldo neto de 12 meses (lo mejor es calcularlo en base a 12 meses según mi experiencia) debería estar entre 1700 euros y 2.200 euros netos al mes. Ese sería el mínimo que deberías ganar como freelance.

Como dije antes, si eres freelance se entiende que es porque eres una persona con experiencia, resolutiva y lo suficientemente buena en tu campo como para resolver el trabajo que te encargan de un modo satisfactorio. Y muchas veces, con timings ajustados. Eso, se tiene que pagar bien. Porque al final la cuestión es que eres el experto al que se recurre en caso de necesidad. En otras palabras, recurren a ti como experto. Así que deberías plantearte el objetivo de ganar un poco más que lo que gana un senior normal. Posiblemente tu rango salarial debería equipararse al sueldo de un supervisor creativo de una gran agencia. ¿Cuánto se cobra en ese puesto? Es difícil determinar una cifra porque nuevamente varía mucho según el talento personal, la agencia que sea, etc. Pero se podría decir que el rango salarial de un supervisor creativo debería estar entre los 35.000 euros y los 45.000 euros. Nuevamente son cifras aproximadas según mi experiencia en el sector. En otras palabras, entre los 2200 euros y los 2.700 euros mensuales.

Y si estás al nivel de un Director Creativo, deberías cobrar tu talento como tal. Sueldo este que es aún más difícil de definir puesto que las diferencias son enormes según las distintas agencias. Pero pongamos que ese sueldo puede estar entre los 45.000 euros y los 120.000 euros. Osea, entre 2.700 euros y 6.000 euros al mes en 12 pagas.

Estos sueldos… ¿son altos? ¿Son bajos? Depende con qué lo compares. Si tenemos en cuenta que un creativo publicitario al final lo que hace es conseguir que un producto venda más, en realidad son sueldos bajos en relación al beneficio que obtiene el anunciante. Pero bueno, nuevamente, cada caso es un mundo.

Establecidos esos precios de referencia, sólo tú sabes en qué nivel salarial te tienes que mover y sólo tú puedes establecer cuál es tu valía. Habrá quien piense que los sueldos que pongo de referencia están muy bien y quien piense que son una miseria. Y por supuesto, habrá mucha gente que diga que hay agencias que no pagan eso. Pero es que, como digo, cada agencia es una historia diferente.

En cualquier caso, pongamos que has decidido que deberías ganar un sueldo medio de 2.500 euros. Lo que cobra un supervisor creativo medio. 2.500 euros netos por 12 meses son 30.000 euros netos al año. Como te mereces 1 mes de vacaciones pagadas igual que cualquier otro trabajador, tú tendrás que conseguir ganar 30.000 euros en 11 meses. Dividimos 30.000 entre 11 y nos salen 2.727 euros netos al mes. Ok. Ya tenemos nuestro objetivo (el mes 12 no lo contamos porque estás de vacaciones y, como freelance, nadie te va a pagar el mes que no trabajas, así que el resto de meses te tienes que ir guardando una parte de tus ganancias para poder vivir ese mes de vacaciones).

Ahora veamos cuánto has de facturar mensualmente para poder ganar esa cifra neta al mes. Para ello necesitamos ver primero de todo cuáles son los gastos fijos mensuales que tendremos. Estos gastos variarán según la persona, pero yo voy a poner aquí una serie de gastos estándar que se podrían entender como gastos normales.

Cuota de autónomos: Unos 280 euros al mes cotizando la base mínima.
Asesor fiscal: 80 euros al mes.
Hardware: 200 euros al mes. Para poder trabajar necesitas como mínimo un ordenador potente. Este ordenador lo tendrás que actualizar cada dos o tres años porque los programas de edición necesitan máquinas potentes y cada año suben los requisitos. Un ordenador potente podría ser un Apple iMac de 27″ que puede costar en torno a los 3.000 euros. Seguramente necesites también un ratón, un teclado, una tableta, una impresora, tinta de impresora (vale una pasta, más que el oro), papel, bolígrafos, cutter, puede que incluso una cámara de fotos, objetivos, trípode, iluminación… etc. Depende de cada uno, pero bueno. Pongamos que hablamos de unos 5.000 euros entre ordenador y resto de cosas que podemos contar como “hardware” cada 2 años. Eso son 2500 al año. Unos 208 euros al mes.
Software: 70 euros al mes. Para desarrollar tu trabajo necesitas software. Normalmente el paquete office de Microsoft y el paquete completo de Adobe. Actualmente eso son unos 70 euros al mes (60 euros de Adobe y 10 euros de Office).
Servicios: 100 euros al mes. Es posible que además de los programas estrictamente de software necesites algunos programas más que en realidad son servicios, sobre todo alguna solución de almacenamiento como Dropbox -10 euros al mes 1TB-, Spotify -10 euros al mes- (para mi la música es fundamental mientras trabajo, sin ella no puedo concentrarme), Vimeo Plus o Pro -13 euros al mes-,  o Behance Pro (este va incluido en el paquete Adobe) o Cargo Collective, para mostrar tu trabajo. Y seguramente alguno más. Y por supuesto otros servicios más clásicos e imprescindibles para la vida freelance como son internet y teléfono -72 euros al mes si quieres Movistar Fusión fibra 100mb, por ejemplo-.
Transporte: 120 euros. Como freelance, puedes trabajar desde casa, en una oficina individual o lo que es más habitual últimamente, en un espacio de coworking. Si eliges una de estas últimas opciones tendrás que desplazarte hasta ahí. Y lo que es seguro es que a veces tendrás que quedar con clientes que no siempre van a estar al lado de tu casa. Así que ya puedes reservar una parte de gastos para transporte que vaya desde 50 euros a 200 euros al mes, según donde vivas, el número de desplazamientos, si necesitas o no parking, etc.
Alquiler espacio de trabajo: 200 euros. Si estás en casa, el alquiler es cero, claro. Pero también tienes gastos: los de los suministros de luz, agua, gas… Gastos que si estuvieras fuera de casa no subirían tanto a final de mes. Y si eliges una oficina o un espacio de coworking -esta última, la opción más recomendable seguramente-, estamos hablando de unos 200 euros al mes, según el lugar. Y un espacio de coworking siempre es más recomendable que estar en casa, ya que, aunque lo de quedarte en casa trabajando es algo que contado es muy apetecible, en la realidad es mucho mejor separar vida personal y vida laboral. Y sobre todo, estar en un espacio de coworking te permitirá estar en contacto con otros profesionales, lo cual seguro que te ayudará a concentrarte más y te permitirá realizar colaboraciones interesantes.
Impuestos: 600 euros. Es un gasto importante difícil de calcular, pero que tendrás que tener muy en cuenta si no quieres sorpresas desagradables. Si ponemos un 20% de lo facturado podrían ser unos 600 euros al mes.
Autopromoción: 50 euros. Lo normal es que destines algo de dinero a la autopromoción, como toda empresa, producto o servicio. Y aquí entraría desde tu web personal con tus trabajos, hasta acciones de emailing, marketing directo, regalos, microsite o cualquier otra forma de autopromoción que se te ocurra. Pongamos que destinas a esto unos 50 euros al mes (lo que gastes en autopromoción siempre debería ser un dinero bien gastado, porque es una inversión, así que si no lo haces, deberías empezar a hacerlo).
Formación: 100 euros. Un creativo necesita estar constantemente formándose porque el mercado se mueve a la velocidad de la luz, evoluciona constantemente y lo que hace unas horas era válido ahora ya está desfasado. Eso implica que necesitamos estar en formación constante. Y la formación, ya sea mediante libros, revistas, seminarios, talleres o conferencias, tiene un precio. Y un precio bastante alto (sólo un libro de publicidad ya puede costar tranquilamente 45 euros… Una serie de conferencias o un taller puede costar 150 euros perfectamente y un festival como el Off cuesta unos 120 euros y el festival El Sol cuesta 560 euros más hoteles, transporte, comidas…). De Cannes ni hablamos, claro. Pero también están el Día C, el Blanc, Mad in Spain… etc. ¿Cuánto dinero se lleva la formación? Deberías ir a un par de festivales o charlas de conferencias al año y comprar al menos un libro al mes. Estamos hablando pues de unos 100 euros al mes.
Dietas: 200 euros al mes. Muchos trabajadores por cuenta ajena disponen de tickets restaurant. Tú como freelance también deberías tenerlas, ¿no crees? Además, en tu caso, como además de creativo eres también la persona encargada de gestionar la relación con los clientes no estaría de más que algún día quedaras con tus clientes para comer, tomar un café, etc.
Otros gastos: 100€. Seguro que hay algunos gastos extra que te surgen cada mes. Deberías dejar un margen para esos imprevistos. Y si al final no se han producido esos otros gastos, es un extra que te llevas a final de mes. Lamentablemente, casi seguro que te surgen gastos que no esperabas cada mes por diferentes motivos.
Seguro médico: 60€. Este gasto no lo contabilizaré en el total porque es opcional y porque si lo tienes te lo puedes desgravar, pero ahí está, un gasto más cada mes si optas por un seguro privado.

Si sumamos todos estos gastos fijos mensuales tenemos una cifra mágica de 2160 euros al mes. Multiplicado por 12 son 25.920 euros. Más los 30.000 euros que necesitamos para nuestro sueldo neto anual = 55.920 euros al año. Lo redondearemos a 56.000 euros al año. Eso es lo que deberías facturar a final de año. En otras palabras, 5.090 euros al mes durante 11 meses (recordemos que hay un mes que no facturas, puesto que estás de vacaciones, y ni siquiera cuento los días que puedas estar enfermo). Para redondear la cifra lo dejaremos en un objetivo de 5.000 euros al mes.

Y la realidad es que no todos los meses tienes la misma cantidad de trabajo. Normalmente junio y julio son meses valle en los que baja mucho la actividad, por lo que otros meses deberías compensar esos meses de verano.

Pero bueno, por lo menos tenemos una cantidad objetivo de facturación. Ahora falta saber cómo presupuestamos los trabajos. Se supone que hay dos formas de hacerlo: Por horas o por obra. La realidad es que sólo hay una forma de facturar: por obra. Porque al final el cliente te va a pedir un trabajo y tú le tienes que decir cuánto le va a costar, no cuántas horas tardarás tú en hacer ese trabajo (horas, por otra parte, que no nunca sabrás a ciencia cierta porque nuestra profesión funciona a base de personas e inspiración, no a base de máquinas exactas). Y además, tú no sólo deberías cobrar por las horas que dedicas a un proyecto, sino también por tu talento y experiencia. Como dice la famosa frase: Lo hice en 10 minutos, pero me llevo toda una vida saber hacerlo en 10 minutos (no es que los trabajos nos lleven 10 minutos, es sólo una frase hecha para indicar que no es tanto una cuestión de horas, sino de la suma de talento, horas, desarrollo, formación previa, experiencia…).

Si aún así nos empeñamos en facturar por horas, deberías de calcularlo de la siguiente manera: hemos dicho que el mínimo a facturar cada mes deberían ser 5.000 euros. Según el convenio de publicidad el número de horas que se debería trabajar a la semana son 39. Eso son 156 horas al mes. Si dividiésemos 5.000 euros entre 156 horas el precio hora serían 32 euros. Pero ocurre algo importante a tener en cuenta: un freelance NUNCA tiene trabajo todo el tiempo durante todo el año. Es algo inherente a la categoría del freelance, se trabaja de manera esporádica. Excepto algunos, la mayoría de freelance no están ocupados todo el tiempo. La mayoría se pasan días, semanas y hasta meses sin ningún encargo y a lo mejor de repente entran hasta dos y tres encargos de golpe (eso es cuando hay suerte, claro, tampoco es lo normal). Pero vamos, que debes tener en cuenta que, como freelance, no existe la estabilidad de que cada hora de trabajo de tu día laboral lo tengas lleno de encargos. Así que si consigues trabajos que te ocupen un tercio de esas 156 horas cada mes ya serás un freelance ocupado. Además, has de tener en cuenta que todas tus horas de trabajo no son horas “productivas” a nivel de facturación. Estoy hablando de las horas que dedicas a hablar por teléfono con clientes y proveedores, las horas que ocupas desplazándote a reuniones o las horas que pasas reunido con un cliente. No es habitual cobrar por esas horas. Pero en realidad son parte de tus horas laborales. Así que, como decíamos, deberías contar que 1 hora de un trabajador por cuenta ajena que está fijo en una agencia de publicidad equivale, con suerte, a 3 horas de un trabajador freelance. Por lo tanto, si contáramos las horas con esta proporción de 3 a 1 tu precio hora debería ser 32 euros multiplicado por 3 = 96 euros la hora. Esa es la realidad.

Como en este país estamos muy mal acostumbrados a ocultar precios, tarifas y demás, si le dices a un cliente que le vas a cobrar a 96 euros la hora casi seguro que te descarta. Porque la mayoría de gente dice que cobra a 30 euros la hora y luego le factura lo que le da la gana, no las horas que realmente ha estado trabajando en el proyecto.

Y luego, claro está, todo depende de cuál sea el encargo. Porque hablamos de que no vas a estar ocupado todo el tiempo, pero si por ejemplo te encargan algo que sabes que te va a ocupar todo tu tiempo de un mes, esto es, las 156 horas, entonces ya no tienes por qué contar las horas con la proporción de 3 a 1 que decíamos antes porque te estás asegurando el trabajo para todas esas horas. Por lo que puedes ofrecer tu trabajo al precio de 32 euros la hora.

En otras palabras, podías decir: Mi precio por hora son 96€/h pero si me contratas para un trabajo muy laborioso que me lleve todo el mes, te hago un descuento y te lo dejo en 32€/h.

Pero como decía antes, es muy difícil saber con exactitud cuánto tiempo te llevará un trabajo. A mi cuando me encargan un naming por ejemplo, no sé si conseguir las propuestas que me parezcan más adecuadas me llevará 24 horas, 45 horas o 156 horas laborables. Depende de cada caso. Sin embargo al cliente le tengo que pasar un precio total por el trabajo de la búsqueda del naming. Y aquí lo que uno hace es tirar de experiencia y hacer una media de lo que cree que le llevará ese trabajo. Unas veces empleas menos horas de las que pensabas y otras veces empleas muchas más horas de las que pensabas.

Otra cosa importante a la hora de contabilizar las horas son los cambios. Porque a ti a lo mejor te lleva 40 horas hacer algo. Entregas la propuesta. Ok. Pero a partir de ahí es probable que pueda haber cambios, modificaciones, ajustes… Así que si calculaste el precio pensando sólo en las horas que te llevaría crear el encargo hasta que se lo entregas al cliente verás que te has quedado corto. Y a veces la catarata de cambios es tal que un trabajo termina por no ser nada rentable.

Los cambios necesitarían un artículo a parte. Pero de momento sólo diré que cada cliente es un mundo. Hay clientes que enseguida aceptan las propuestas y otros que les dan mil vueltas. Y esto puede ser debido a muchos factores diferentes. Puede que realmente hayas dado en el clavo y el cliente quede satisfecho, pero también puede ser que no sea así. O puede que el cliente quiera ver múltiples opciones porque él no tiene muy claro lo que quiere y le cuesta decidirse. O puede que tu cliente piense una cosa pero que al enseñárselo a su jefe éste piense diferente… Cada trabajo es una historia. Lo que está claro es que tú debes ofrecer un resultado que sea simplemente perfecto para el briefing que te pasó el cliente. Que lo hayas pensado muy bien y le des la solución ideal para su problema. Y ese es el trabajo que te encargaron. Otra cosa es que a veces algún cliente no respete ese trabajo y crea que esto es una barra libre de cambios y te pida hacer un mismo trabajo diez veces. Para que eso no pase es OBLIGATORIO incluir una cláusula en el contrato que firmes con el cliente que establezca el número de modificaciones que incluyes con tu trabajo. Por ejemplo, te pasaré una propuesta y tienes opción de pedirme hasta dos cambios sobre esa propuesta por el mismo precio. Los siguientes cambios se cobrarán a XX euros cada cambio. Eso evitará que el cliente pida cosas sin sentido y hará que realmente se piense bien lo que te encarga. Suena un poco duro, pero tristemente es la realidad. Muchas veces los encargos no se han pensado con tranquilidad y algunos clientes creen que pueden pedir y pedir y pedir porque ellos ya definieron un precio. Así que mucho ojo con eso. Todo debe estar bien claro antes de empezar un trabajo.

Pero volvamos al tema presupuesto. Como decía, lo mejor es fijar tarifas por trabajos, no por horas. Y aquí es donde la cosa se pone difícil. ¿Cuánto cuesta cada trabajo cuando se trata de un servicio? Para calcular el precio correcto que tus trabajos tienen influyen varios factores importantes:

1. El tiempo que te lleva realizar ese trabajo.

2. Importancia de ese trabajo y el retorno de inversión que le pueda proporcionar al anunciante.

3. Precio de tu competencia por ese mismo trabajo.

4. Lo que el cliente puede pagar. Ahí siempre está la clave, claro. Los precios al final siempre son una cuestión de oferta y demanda. Y por mucho que tú digas que hacer un rediseño de una marca cuesta 1 millón de euros, si el cliente sólo tiene 50.000 euros será imposible que te acepte el presupuesto (por cierto, sí, hay proyectos de rediseño de marca que cuestan 1 millón de euros, por ejemplo, el que hizo Bancaja con Estudio Mariscal).

La combinación de esas cuatro variables te ayudará a saber cuánto deberías cobrar por cada trabajo.

Y sé que, aunque he intentado desgranar el tema al máximo para ayudarte, puede ser que aún andes un poco perdido y a estas alturas lo que te gustaría es ver una tabla con un precio de referencia para cada trabajo. Algo así hizo la ADCV (Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana) en el año 2000 con un libro titulado “El valor del diseño”. Un libro de referencia que ayudó muchísimo a esclarecer un poco el tema de los precios en el ámbito del diseño. Este libro, en el que se exponían las tarifas medias que tenían los asociados, fue actualizado en 2008 (las tarifas cambian conforme cambia el país y su situación económica, claro está). Pero al parecer la ADCV fue expedientada en 2010 (lo cual es absurdo según mi opinión) por la Comisión Nacional de la Competencia por “posibles prácticas restrictivas de la competencia, por elaborar y publicar un tarifario mínimo recomendado relativo a servicios prestados por informadores gráficos” y le pusieron una multa por valor de 24.000 euros (!!!).

Aquí explican un poco más el caso.

Pero la ADCV no ha sido la única expedientada por algo así. A varias asociaciones parecidas también les han multado por lo mismo.

Así que, para curarme en salud, terminaré el post excusándome por no poner una tabla de precios de referencia, no sea cosa de que la Comisión Nacional de la Competencia me expediente…

CONCLUSIONES

En definitiva, hemos visto que los gastos de un freelance son importantes. Y ni mucho menos se puede aplicar esa frase que quien desde el desconocimiento suelta sin pensar “pero si tú como eres freelance puedes estar en tu casa sin gastar nada”. Todos los freelance tienen gastos, los recorten más o menos. Pero todos tienen gastos.

Todos los freelance se merecen un salario digno, igual que cualquier otra profesión. Ese salario hemos visto que en el caso del ejemplo serían entre 32€/h y 96€/h como mínimo.

A veces los propios freelance son los que no se respetan a si mismos aceptando trabajos por debajo del precio que ellos saben que sería justo. Está claro que esto se da cuando existe la necesidad. Pero personalmente pienso que es un error porque así lo único que se consigue es devaluarse a uno mismo (y a la profesión en general) a largo plazo.

De hecho, este ha sido el gran problema de esta profesión, la auto-devaluación que las propias agencias y creativos hemos realizado de nuestro trabajo, llegando a numerosos casos de precariedad laboral. Pero bueno, esto lo trataremos en otro artículo.

Y tras esta excusa de “lo acepto porque no me queda otra” está la de “es que si no lo hago yo otro lo hará”. Para mi esta es la peor de todas. En primer lugar, porque es relativamente cierta y relativamente falsa. Me explico. Si tú no aceptas ese precio, es posible que otro lo haga. Pero es casi seguro que si la empresa o la agencia no está dispuesta a pagar el precio justo por un trabajo profesional posiblemente no consiga ningún profesional de calidad para ese trabajo. Porque esta profesión es como todas. Y aunque técnicamente no se pueda hablar de “calidad” cuando hablamos de los freelances, es cierto que hay diferentes calidades de freelance. Y los mejores profesionales cobran más y los peores menos. Como en todas las profesiones del mundo. Así que al final, si eres freelance deberías preguntarte: ¿qué tipo de freelance soy yo? ¿De los mediocres que aceptan cualquier trabajo a cualquier precio? ¿De la clase media que se auto valora adecuadamente pidiendo por su trabajo un precio justo? ¿O de los que tienen un gran talento y por ello merecen un gran sueldo? Y si estás leyendo esto y vas a contratar a un freelance, también te puedes hacer la pregunta: ¿Qué tipo de freelance quiero? ¿Uno que me haga esto lo más barato posible a costa de la calidad del trabajo? ¿Uno que esté dentro de lo que se espera de un gran profesional, tanto en calidad del trabajo como en precio? ¿O la máxima excelencia contratando a uno de los mejores freelance?

Por supuesto, todos los comentarios son bienvenidos.

8 Comments

  1. free
    27 enero, 2015 at 8:31 · Reply

    Yo, maquetador con 15 de años de experiencia. Me han hecho una oferta para trabajar de freelance maquetando revistas y libros complejos: 10€/h.

    :(

  2. Alejandro Cebrian
    27 enero, 2015 at 16:27 · Reply

    Ofertas hay muchas y de muchos tipos… La que más me gusta es la famosa “esto es un trabajo a riesgo, sólo cobras si la propuesta sale adelante. Sino no”. Jajaja. Como si mi trabajo, mis horas, se las tuviera que regalar a alguien porque sí. En nuestra mano está aceptar las propuestas que no nos interesen. Según la situación de cada uno te puedes ver obligado a aceptar propuestas que no desearías aceptar a ese precio, pero reconozcamos que, al final, si la aceptas, es tu responsabilidad. Nadie te pone una pistola en la cabeza para aceptarla. El tema es si eres capaz de generar ingresos mayores de otra forma. Puedes aceptar esa propuesta y mientras tanto trabajar en un proyecto personal que te reporte en un futuro mayores ingresos. Puedes seguir buscando otras opciones. O puedes simplemente aceptar ese proyecto sin más. Tú decides. La realidad, en ocasiones, es triste. Pero muchas veces se nos olvida que nosotros también podemos crear esa realidad con nuestros proyectos y nuestro trabajo.

  3. 1 febrero, 2015 at 21:23 · Reply

    Según como ya te he comentado en Domestika:

    Muy interesante el artículo. Personalmente, creo que es especialmente importante comprender el punto de que los precios pueden fluctuar mucho: yo, por ejemplo, cobro menos por hora, (rondo entre los 10€ y los 15€ la hora), porque mis gastos son muy reducidos, al igual que mi experiencia, (ahora mismo, por ejemplo, no necesito “vivir de ello” más allá de sacarme unas perras e ir aprendiendo).

    Al final, lo importante es que la empresa entienda el servicio que está contratando, puesto que, a pesar de que valoro mi trabajo, no es comparable al nivel de excelencia de alguien que cobre tres o cuatro veces más y produzca un nivel de trabajo superior, (y que viva de ello).

    La clave, vaya, está en ser capaces de ponernos en contacto y convencer a aquellos negocios que busquen unos resultados acordes a nuestro precio. Cándidos que buscan freelancers de óptima calidad por 5€ la hora hay a montones, pero ni ofrecen ni disponen del trabajo que aprovecha a esos trabajadores.

    Saludos ;)

  4. Pingback: Mayores creativos, menor precio | Ingenuidad en el mercado de trabajo | Nanopassio

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  6. 6 marzo, 2015 at 17:07 · Reply

    Muy buenos consejos! Es siempre una batalla contra los clientes que quieren pagar casi nada por tu trabajo. Es parte de nuestra trabajo para educarlos porque cobremos que cobramos y que tipo de servicio tendrás si trabajas con alguien que cobra $5 por hora.

  7. 22 julio, 2016 at 11:21 · Reply

    Hola Alejandro! Estoy completamente de acuerdo con lo que expones, si queremos que nuestro trabajo se valore lo primero que tenemos que hacer es valorarlo nosotros mismos y no aceptar condiciones miserables que al final lo único que consiguen es devaluar nuestra profesión y a nosotros mismos. Hace un mes aproximadamente escribí un pequeño texto hablando de este mismo tema, lo comparto por si fuese de vuestro interés. Gracias por tus palabras! http://www.laplantacoworking.com/como-fijar-tus-tarifas-si-eres-creativo-freelance-o-autonomo

  8. 25 julio, 2016 at 14:14 · Reply

    Hola, os dejo un articulo con mis tarifas como freelance por si a alguien le puede ayudar http://designbarcelona.jorgemateo.es/mis-tarifas-estandar-como-disenador-grafico-freelance/

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